¿Qué contiene un cigarro tradicional? El #3 es veneno.

¿Qué contiene un cigarro tradicional? El #3 es veneno.

Las tabacaleras añaden a los cigarros una gran cantidad de aditivos, 600 en total según la Unión Europea, con el objetivo de hacer más atractiva la idea de fumar. Un cigarro desprende alrededor de cuatro mil sustancias químicas, de las cuales 200 son venenosas y, 40 de ellas, cancerígenas.

Muchos de los aditivos, parecen inofensivos, pero su función en el cigarro consiste en mantener "atrapado" al fumador haciéndole la experiencia de fumar lo más placentera posible, haciendo más difícil para algunos el dejar de fumar. Los ingredientes se añaden para enmascarar el olor e incluso la visibilidad del humo procedente del cigarro, sobre todo, con el fin de minimizar las molestias a los no-fumadores. Desafortunadamente, dichos ingredientes hacen más difícil a los citados no-fumadores ver y, por tanto, evitar el humo de los cigarros.

-Monóxido de carbono: todo humo de cigarrillos contiene monóxido de carbono, el mismo gas venenoso expulsado por los tubos de escape y las fugas de gas. Dicho gas, al mezclarse con la hemoglobina de la sangre, obstaculiza el transporte de oxígeno por el organismo. En los fumadores empedernidos, la capacidad de transporte de oxígeno en la sangre se ve reducida hasta en un 15%.

-Alquitrán: es un término colectivo que se utiliza para miles de sustancias químicas que se desprenden en el humo del cigarrillo. Asimismo, el alquitrán es la sustancia amarillenta y pegajosa que mancha los dientes y dedos de los fumadores, depositándose asimismo en los pulmones. Fumar entre 20 y 60 cigarrillos diarios, ya sean normales o bajos en alquitrán, provoca una acumulación anual de alquitrán en los pulmones cercana a los 500 gramos. Dicha sustancia es la responsable de la mayoría de las lesiones pulmonares provocadas por el tabaco a los fumadores.

-Gas cianhídrico: el humo visible es tan sólo el 5-8% del total de lo que se produce al consumir cigarrillos. El resto está compuesto de gases invisibles, entre los que se incluye el gas cianhídrico. Este gas venenoso también reduce la capacidad del organismo para transportar oxígeno. Otro de los gases invisibles, la nitrosamina, daña las células de los tejidos y puede producir tumores malignos. El humo de los cigarrillos también contiene sustancias que pueden producir mutaciones genéticas que se han relacionado con el cáncer de pulmón.

-Amoniaco: se utiliza para cristalizar la nicotina, un proceso similar al que se hace para convertir el polvo de cocaína en crack. El amonio acelera la dispersión de la nicotina cristalizada al aumentar el pH (la alcalinidad) del humo del tabaco, lo que modifica la composición química de la nicotina con el fin de que sea más rápidamente absorbida por el organismo. El objetivo es potenciar el efecto de la nicotina.

-Benceno, Radón y demás: productos químicos que nunca querríamos que estuviesen en nuestra casa, ya que causan cáncer. Está prohibido utilizarlos como componentes de artículos de uso doméstico: imaginemos el efecto conseguido inhalándolos.

All comments